El patito feo

Era una granja donde Vivian muchos animales, pero estaban esperando con especial ansiedad el nacimiento de los polluelos de mama pata, tenía semanas encubándolos y podrían nacer en cualquier momento, en el más terriblemente caluroso de ese verano se escuchó cuac, cuac, al ponerse de pie mama pata vio como uno por uno comenzaban a quebrar el cascaron, en realidad no todos faltaba uno.

Pensando que era un huevo de pavo, le dijo a mama pata una pata anciana, ella no le hizo caso y dijo que le seguiría dando calor hasta que saliera, cuando termino el proceso y quebró el cascaron resulto ser un pato diferente a todos los demás, era más grande y la mama pata le pareció feo, y no parecía un pavo tampoco, el resto de los animales no tardaron en comenzar a mofarse de su apariencia con crueldad, hasta una canción que decía, feo ere muy feo le tenían, su madre trato de protegerlo, pero pasado el tiempo las diferencias se hacían mayores. Y los patos lo picoteaban, los pavos de la granja lo perseguían, y las gallinas se burlaban terriblemente de él, con esto su propia madre se convenció a si misma que era un anormal, un pato feo. Y le dijo que no lo quería cerca de ella.

El indefenso patito se sintió muy lastimado y triste, ante el rechazo incluso de su madre, termino caminando a la deriva, y llego a un lugar donde conoció dos gansos silvestres que a pesar de ser feo pareció no importarles y lo trataron bien, y se hicieron sus amigos, pero un día no muy grato dos cazadores acabaron con sus amigos, y el huyo, porque por poco no le toca lo mismo que a sus amigos, pero los perros lo vieron y no quisieron morderlo.

Pensó que era tan feo que ni los perros lo mordían, termino llegando al hogar de una mujer anciana que tenía un gato y una gallina, y como no podía poner huevos también tuvo que dejar ese sitio. Sintiendo que no valía nada tomo su camino.

Una tarde del otoño se quedó contemplando el cielo, y de pronto vio una gran cantidad de pájaros grandes que le dejo con la boca abierta, él no tenía ni idea que no eran pájaros sino que se trataba de cisnes, que enormes pensó y la blancura de sus plumas parece la nieve. Quiso con todas sus fuerzas ser uno de ellos cerrando los ojos, pero al abrir los ojos se percató que seguía siendo el mismo animal feo, y volvió a ponerse muy triste.

Pasado el otoño llego el invierno y con él las calamidades para el patito una noche que congelado en un estanque y un campesino lo salvo, se lo llevo al patio de su casa, y allí unos niños vinieron hacia él y pensando que le harían daño se fue de ese lugar. Siguió luchando el resto del invierno con frio, frecuentemente con hambre, solitario, pero a pesar de todo logro sobrevivir el invierno tan duro, hasta que llego la primavera.

Una tarde muy soleada de verano decidió acudir a un parque para contemplar las flores y olvidar ese terrorífico invierno que vivió, donde miro de nuevo esos pájaros grandes hermosos que vio volar, igual se quedó mirándolos sorprendido, voló hacia los cisnes y se puso a contemplar su reflejo en el agua, donde estaba la imagen del pato feo, y se había transformado en un cisne, desde ese día descubrió su belleza y fue muy feliz, nunca más se sintió triste, porque descubrió quien era realmente.

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