La bruja Berta

IRENE GUISER

MAMA CONTAME UN CUETO.

Había una vez, una bruja llamada Berta, vivía en el bosque en una casa toda negra, por dentro y por fuera, los muebles eran negros, las sábanas y cortinas son negras, no hay otro color en esa casa,; le hace compañía un gato negro llamado Bepo

El lugar preferido de Bepo es el sofá, cuando el gato tiene los ojos abiertos Berta puede verlo, pero cuando Bepo duerme la bruja no puede verlo y se le sienta encima, armándose una pelea entre el gato y la bruja, cuando Bepo se echaba en la alfombra y se dormia, Berta no lo veía y tropezaba con él, y es otro —“parrapampan–.

Un día después de sufrir una caída muy fuerte, decidió que algo habría que hacer, tomo su barita mágica y….. —-pinquiti, pinquiti pam—- convirtió a Bepo en un gato color verde.

Berta ya podía ver a Bepo si dormía en el sofá, en el piso, o en cualquier parte de la casa.

Un día Berta saca a Bepo al jardín, colocándolo sobre el pasto, la bruja salió a buscar leña, y cuando regresaba a la casa tropezó con Bepo cayendo sobre unas matas de rosas pinchándose todo su cuerpo con las espinas.

Cuando Bepo está en el jardín Berta no lo puede ver así tenga los ojos abiertos, Berta se enfureció, tomo la barita y dándole cinco vueltas,–pinquiti, pinquiti, pam—coloreo al gato, la cabeza azul, el cuerpo amarillo, la cola rosada, y las patas violetas, pero sus ojos seguían siendo verdes.

Ahora Berta podía ver a Bepo, si estaba en el sofá, el piso o el jardín en el pasto o cuando trepara a los árboles, y eso fue lo que Bepo hizo, trepo al árbol, se veía raro, él lo sabía, los pájaros se burlaron al verlo, Bepo se sintió humillado, trepo a lo alto del árbol y ahí se quedó todo el día y la noche.

A la mañana siguiente Berta estaba preocupada, ella quiere mucho a Bepo, este seguía en el árbol sintiéndose desgraciado, entonces a Berta se le ocurrió una idea; agito la barita mágica –piquitin, piquitin, pam— le devolvió el color negro a Bepo, que contento runruneando bajo del árbol.

Berta agitaba la barita una, dos, tres, cuatro ,cinco veces, –piquiti, piquiti, pam—le cambio el color a su casa, las paredes amarillas, el techo colorado, la puerta verde, las sillas blancas, el sofá rojo, las cortinas y cobertores morados y el baño blanco, blanco. Ahora si podía ver a Bepo aun si tiene los ojos serrados, y colorín colorado este es otro cuento que mamá te ha contado.

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