Juanito y las habichuelas mágicas

Érase una vez un pueblo  muy pobre, donde azotaba una terrible hambruna, las familias desfallecía del hambre ante la fuerte sequía, sin cultivos, Juanito que pertenecía a una familia muy pobre tomo por órdenes de su madre una vaca de edad avanzada que tenían en casa, a la cual ya casi no podían alimentar, para venderla en el pueblo más cercano y tener algo para comer, las personas al ver la vaca y su edad no les parecía una mercancía muy atractiva, de modo que no podía venderla, así paso casi todo el día, cuando casi pierde las esperanza, un viejo se le acerco a Juanito, te cambio la vaca por estas 3 habichuelas.

Juanito se quedó pensativo, no parecía un buen trato, sin embargo el hombre le dijo que no dudara en tomarlas pues eran habichuelas con propiedades muy especiales, pues poseían un encanto muy poderoso, ya sin opciones llegando la noche, Juanito aceptó, el trato, y se llevó sus tres habichuelas, su madre que había estado esperando con ansias, le pregunto, que has traída a cambio de la vaca, cuando Juanito le mostró las habichuelas la madre se enojó mucho, no era un trato justo, así que tomo las semillas y las arrojó por la ventana.

Durante la noche las semillas germinaron, dando como resultado un árbol de increíble tamaño que creció en dirección a la luna, al despertar Juanito, miró sorprendido, el increíble árbol, un gigante venía bajando por él, aterrorizado el muchacho le dijo a su madre y ambos huyeron del lugar, y fueron a avisarle al rey, lo sucedido, pero al momento de dar el mensaje el gigante arremetió contra el castillo y se llevó a la princesa trepando por el árbol que se perdía en el cielo, el rey ofreció una recompensa y la mano de su hija al valiente que fuera capaz de rescatarla de aquel gigante, Juanito se ofreció a rescatarla, de manera que subió todo el árbol hasta el cielo. Al llegar arriba se sorprendió al ver un enorme castillo, mariposas enormes, árboles extremadamente grandes, siguió unas huellas que lo llevaron hasta el castillo, allí entro por debajo de la puerta, donde estaba la princesa presa en una jaula, el gigante se disponía a comerse a la princesa, para ello estaba en la cocina reuniendo unos ingredientes para darle mejor sabor. Así que mientras el gigante cortaba finamente los aderezos e ingredientes para su menú, el joven Juanito, trepó hasta el estante donde se encontraba la llave de la jaula, de manera muy hábil pero con mucho esfuerzo, introdujo sigilosamente la llave en la cerradura, la abrió y logro sacar a la princesa, el gigante emocionado inspirado en su receta no se percató al momento, pero cuando culmino su labor, fue a mirar el ingrediente principal, para sorpresa la princesa no estaba en su jaula, el gigante dando gruñidos terroríficos, que se escuchaban por todo el castillo, gritó me han robado, y se dispuso a seguir el rastro con su poderoso olfato, de modo que corrió Juanito con la princesa ya estaban cerca del árbol cuando miraron atrás el gigante venia, pero Juanito tenía un paracaídas que había ideado por si necesitaba saltar de emergencia, así que tomando firmemente a la princesa, se  lanzó al vacío, llegando rápidamente a salvo al piso, el gigante quiso bajar trepando el árbol, pero Juanito le dijo a los soldados del rey que cortaran el árbol, de manera que el gigante murió, y Juanito se casó con la princesa y fue muy feliz y su madre nunca más pasó hambre.

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