Culibillas y las hormigas blancas

√Črase una vez en los tiempos de los dioses, hab√≠a una hermosa diosa llamada Culibillas, proven√≠a de una familia humilde a pesar de ser una diosa, sus padres eran Arafita y Anayet, quienes apenas ten√≠an unas pocas tierras y alg√ļn ganado, su hermosa hija era su m√°s preciado tesoro.

La joven diosa era una mujer sincera noble, a la que le atra√≠an enormemente los animales, pero sent√≠a una afiliaci√≥n especial con las hormigas, pero estas hormigas no eran comunes, eran unas hormigas blancas, quienes tambi√©n le ten√≠an mucho cari√Īo a la joven Culibillas, tal era su felicidad que incluso los dioses sent√≠an envidia, en especial un rencoroso dios llamado Balait√ļs, que era de mal coraz√≥n, cruel muy conocido por sus destructivas conquistas, y atrocidades cometidas, cuando se enfurec√≠a era capaz incluso de manipular el clima y provocar grandes tormentas.

Un d√≠a fij√°ndose Balait√ļs que Culibillas era hermosa y feliz decidi√≥ bajar por ella para llev√°rsela como prisionera junto a √©l, pero de pronto aparecieron Arafita y Anayet y evitaron con una f√©rrea oposici√≥n que el malvado dios llegara hasta ella, se retir√≥ con la promesa de regresar el d√≠a siguiente para llev√°rsela definitivamente. Pero hab√≠a alguien que escucho la amenaza de Balait√ļs. Una de las hormigas blancas escucho sus planes, y r√°pidamente se subi√≥ a un ave que la llevo al hormiguero donde puso al tanto a todas las hormigas blancas del plan de Balaitus, y decidieron que proteger√≠an con sus vidas a Culibillas, as√≠ que idearon un plan para contrarrestar las fuerzas de Balait√ļs, todas estuvieron de acuerdo, y se apresuraron a buscar a Culibillas, pero cuando la encontraron estaba desprevenida, durmiendo al pie de la monta√Īa, ya acerc√°ndose la hora en la que Balait√ļs iba a llegar por ella, las hormigas no la despertaron sino que cambiaron su plan. Cada una de ellas se subi√≥ sobre el cuerpo de Culibillas, cubriendo un espacio de su cuerpo, hasta que formaron una capa blanca que hac√≠a a la muchacha invisible a los ojos de cualquier ser.

De manera que Balait√ļs bajo para cumplir con su promesa de llevarse a la diosa, pero iba de un lado a otro y no lograba hallarla en ninguna parte, frustrado vio en los hormigueros la manera perfecta de vengarse as√≠ que ataco sin piedad los hormigueros y mato a muchas hormigas blancas, cuando se cans√≥ de atacar sin resultado, se march√≥ dejando a las hormigas sin su preciado hogar, amenazo a las hormigas por √ļltima vez antes de marcharse, y en ese momento Culibillas despert√≥ por el alboroto, al despertar se dio cuenta que un n√ļmero enorme de las hormigas blancas estaban sobre su piel, cubri√©ndola toda, al ver a su alrededor se entristeci√≥, al ver que muchas hormigas hab√≠an muerto, y al ver los hormigueros destruidos, as√≠ que se jur√≥ a si misma que nunca m√°s permitir√≠a que sus preciadas amigas se sacrificaran para salvarla de su enemigo. Ella tomo una piedra afilada que fue desprendida por los golpes del cruel Balait√ļs, y mirando a sus amigas sin hogar, se clav√≥ la roca en el pecho, para que las hormigas tuvieran donde refugiarse para siempre, ella muri√≥ inevitablemente, pero su cuerpo se convirti√≥ en una majestuosa monta√Īa refugio de la hormigas blancas, que seg√ļn cuenta la leyenda siguen habitando all√≠ hasta el d√≠a de hoy, quedando como testimonio de las crueles batallas de los dioses. Despu√©s de un buen tiempo, la memoria de la noble diosa sigue conmemor√°ndose por los aldeanos que conocen la leyenda, en el pueblo de Formigal nombre que le dieron en honor a ella.

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