Los mĂșsicos de Bremen

Había una vez un burrito que vivía en una granja, el dueño lo cargaba con bultos y bultos de trigo hasta un molino que quedaba cerca.

El burrito se hacía mayor, cada vez le costaba mås cargar los bultos de trigo, para llevarlos al molino, por esta razón el dueño se quería deshacer de él.

El burrito sabiendo lo que le esperaba, decidiĂł marcharse a Bremen para cumplir su sueño,– “convertirse en mĂșsico”–.

El burrito se puso en camino hacia Bremen, al cabo de un rato se encontró con un perro guarían, éste estaba muy triste su dueño lo iba a abandonar porque ya su olfato no era tan fino, ni sus oídos no eran tan agudos como antes.

El burro al escuchar la historia del perro, le pregunto si querĂ­a acompañarlo en su viaje, –“podrĂ­an formar un dĂșo musical”—.

El perro acepto encantado y continuaron el camino junto.

Hacía ya rato que estaban andando el burro y el perro, cuando se encontraron con un gato cazador, el pobre estaba triste porque su dueño lo abandonaría, ya no era ågil cazando ratones como antes.

El burro y el perro escucharon la triste historia del gato, le preguntaron si querĂ­a unirse a ellos en su viaje. —-“podrĂ­an formar un trio musical”—.

Emocionado el gato acepto, prosiguiendo el camino juntos.

Los tres nuevos amigos caminaban muy alegres cuando se encontraron con un gallo de corral, estaba muy deprimido, su dueño iba a echarlo a la cazuela, el pobre gallo ya no cantaba tan alto al amanecer como lo hacía antes.

El burro, el perro y el gato, despuĂ©s de oĂ­r los lamentos del gallo, le preguntaron si querĂ­a acompañarlos en su viaje
.”podrĂ­an formar un cuarteto musical”—.

El gallo acepto encantado y continuaron el camino juntos.

Al caer la noche el burro, el perro, el gato y el gallo, decidieron buscar un sitio donde descansar y refugiarse del frio, estaban de suerte encontraron una casita en medio del bosque, pero

..

Resulto ser una guarida de ladrones.

El burro, el perro, el gato y el gallo, planearon como echar a los ladrones de la casa, ellos se dieron cuenta que no tramaban nada bueno.

Planearon que el perro treparĂ­a al lomo del borro, el gato subirĂ­a a la espalda del perro, y el gallo se pararĂ­a en los hombros del gato.

Así parecerían un “monstruo de cuatro cabezas”.

Cuando se colocaron unos sobre otros, el burro, el perro el gato y el gallo, gritaron a la vez con todas sus fuerzas, los ladrones se asustaron muchĂ­simo—tremendo alboroto se armĂł—-.

Con tal alboroto el gallo armado de valor picoteaba la cabeza de los ladrones, el gato les arañaba la ropa, el perro les mordĂ­a el trasero, y antes de que los ladrones salieran corriendo a esconderse en el bosque el burro los casco. —tremendo susto se llevaron esos ladrones—-.

El burro, el perro, el gato y el gallo, celebraron el triunfo disfrutando de las alimentos que dejaron atrĂĄs los ladrones al salir huyendo despavoridos.

Acordaron que en lugar de continuar el viaje hacia Bremen, vivirĂ­an allĂ­ todos juntos. Armaron su cuarteto musical y todos los vecinos cercanos aprendieron a bailar los pasos de los ritmos mĂĄs divertidos del mundo.

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