El gato y el ratón hacen vida en común

Un gato tuvo una diferencia de conocimientos con un ratón, esas protestas hicieron crecer su cariño y amistad, así que decidieron vivir juntos, así que planificaron el invierno, tu ratoncito no puedes ir por todas parte puedes caer en una trampa, así que compraron un puchero de manteca, donde lo guardaremos, y pensaron en la iglesia allí nadie roba nada. De modo que lo colocaron allí.

No había pasado mucho el tiempo cuando el gato sintió el deseo de probar la golosina, así que le dijo oye ratoncito, una prima mía dio a luz y tengo que hacer de padrino, cuida la casa por favor, muy bien dijo el ratón, si te dan algo de comer acuérdate de mí ve con Dios, pero todo era una mentira ni el gato tenia prima, ni iba a ser padrino de nadie. Fue directo a la iglesia, se deslizo hasta el puchero de manteca, se puso a lamerlo y se comió la capa superior. Y aprovecho para dar un buen paseo. Regreso al anochecer a lo cual el ratón le dijo seguro pasaste un buen día, no estuvo mal dijo el gato, y que nombre le pusieron al pequeño dijo el ratón, Empezado dijo el gato, que nombre tan raro pensó el ratón, no es peor que robamigas, como se llaman tus padres.

Poco después en otro ataque de ansiedad el gato sintió la necesidad de ir otra vez a comer del puchero así que dijo al ratoncito, me tendrás que hacer el favor de cuidar la casa de nuevo, me piden que sea padrino otra vez no puedo negarme. El ratón conforme se quedó en casa y el gato rodeo sigilosamente la muralla de la ciudad hasta la catedral y se comió la mitad de lo que quedaba en el puchero. Nada sabe tan bien y quedo muy satisfecho de la faena de ese venturoso día, al regresar el ratón le pregunto cómo le pusieron al niño esta vez, Mitad contesto el gato, en mi vida he oído un nombre así, no está en el calendario de seguro.

No paso mucho tiempo para que el gato imaginara el sabor de la manteca en su boca, las cosas deliciosas van de tres pensó dentro de sí, actuare de padrino nuevamente, en esta ocasión el pequeño es negro dijo al ratón, con las patitas blancas, esto ocurre muy poco, no te importa que vaya, bueno Empezado, Mitad, estos nombres son raros me ponen a pensar razono el ratón, bueno son manías tuyas dijo el gato por que no sales de casa, se fue directo a tragarse lo que quedaba en el puchero, mientras el ratón ordenaba la casa, al regresar el ratón pregunto, como se llama esta vez, seguro no te gustara dijo el gato, se llama Terminado, el más estridente de todos los nombres, raro, raro dio la vuelta el ratón y se fue a dormir.

No invitaron al gato a ser padrino de nuevo, llegado el invierno el ratón le dijo al gato busquemos nuestras reservas, en esta época nos vendrá como anillo al dedo, el gato respondió afirmativamente, cuando llegaron al puchero estaba vacío, ahora entiendo dijo el ratón te comiste todo cuando hacías de padrino, primero Empezado, después mitad, y el gato le dijo una palabra más y te devoro, pero Terminado tenía el ratón en la lengua, sin poder parar de hablar, apenas soltó la palabra, el gato implacable, pego un salto hasta él y se lo trago de un bocado. Suele pasar en un mundo como el que vivimos.

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