🌬️ El Viento y el Sol ☀️
Fábulas de Esopo para niños
En cierta ocasión, el viento y el sol quisieron saber cuál de los dos era el más fuerte. En aquel mismo instante apareció un hombre a lo largo del camino.
-¿Ves aquel hombre con su capa? -intervino el viento- Quien consiga quitársela será el vencedor.
El viento lo intentó primero en primer lugar, y sopló tan fuerte como un huracán 🌪️. Entonces el hombre, para librarse de él, se abrigó mejor y cuanto más fuerte soplaba tanto más se sujetaba la capa con las manos.
Desalentado el viento, dejó soplar. A su vez, el sol, sin hacer ruido, envió sus calurosos rayos con más ardor que de costumbre 🌤️.
El hombre comenzó a sudar y, al no poder resistir tanto calor, se quitó la capa. Entonces el sol fue declarado vencedor.
💡 Moraleja
«Más vale maña que fuerza.»
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🎓 5 Lecciones que nos enseña esta fábula
- 1. La persuasión vence a la agresividad: 🗣️ Conseguimos más cosas pidiéndolas con amabilidad y calidez (como el Sol) que exigiendo a gritos o por la fuerza (como el Viento).
- 2. La inteligencia es una fuerza real: 🧠 Ser fuerte no significa solo tener músculos o gritar mucho. Pensar cuál es la mejor estrategia es la verdadera fortaleza.
- 3. La resistencia ante la adversidad: 🛡️ El hombre nos enseña que, cuando alguien nos ataca (el viento), nuestro instinto es protegernos y cerrarnos más. La fuerza bruta provoca resistencia, no colaboración.
- 4. Paciencia y constancia: ⏳ El Sol no necesitó hacer un gran estruendo de golpe; simplemente brilló con constancia hasta lograr su objetivo.
- 5. Adaptarse a la situación: ☀️ Entender qué necesita la otra persona (en este caso, calor) funciona mejor que imponer lo que nosotros queremos hacer (soplar).
👨👩👧👦 Reflexión para padres y maestros
Esta fábula es una metáfora perfecta de la crianza y la educación.
A menudo, cuando un niño se porta mal, actuamos como el Viento: gritamos, amenazamos y «soplamos» fuerte para intentar cambiar su conducta. ¿Y qué ocurre? Que el niño, igual que el hombre de la fábula, «se sujeta más la capa»: se cierra en banda, se pone a la defensiva y no escucha.
Sin embargo, cuando actuamos como el Sol ☀️, ofreciendo calidez, conexión y escuchando primero, las defensas del niño bajan («se quita la capa») y es mucho más fácil cooperar. La calidez derrite las barreras que la fuerza no puede romper.
¿Qué os ha parecido? ¿Sois más de Viento o de Sol en vuestro día a día? ¡Os leemos en los comentarios! 👇
