🌈 Una lección sutil sobre la abundancia y la vida
Érase una viejecita 🧓
Sin nadita que comer 🍽️
Sino carnes, frutas, dulces 🍗🍎🍬
Tortas, huevos, pan y pez 🥚🍞🐟
Bebía caldo, chocolate ☕🥣
Leche, vino, té y café 🥛🍷🍵☕
Y la pobre no encontraba 😟
Qué comer ni qué beber 🥲
Y esta vieja no tenía 🏚️
Ni un ranchito en que vivir 🏡
Fuera de una casa grande 🏰
Con su huerta y su jardín 🌳🌷
Nadie, nadie la cuidaba 🙅♂️🙅♀️
Sino Andrés y Juan Gil 👬
Y ocho criados y dos pajes 👔🧑✈️
De librea y corbatín 🎩
Nunca tuvo en qué sentarse 💺
Sino sillas y sofás 🛋️
Con banquitos y cojines 🪑
Y resorte al espaldar 🪀
Ni otra cama que una grande 🛏️
Más dorada que un altar ✨
Con colchón de blanda pluma 🪶
Mucha seda y mucho olán 👗
Y esta pobre viejecita 😢
Cada año, hasta su fin ⏳
Tuvo un año más de vieja 🧓
Y uno menos que vivir ⌛
Y al mirarse en el espejo 🪞
La espantaba siempre allí 😱
Otra vieja de antiparras 🤓
Papalina y peluquín 🎀
Y esta pobre viejecita 🙍♀️
No tenía que vestir 👗
Sino trajes de mil cortes 👘
Y de telas mil y mil 🧵
Y a no ser por sus zapatos 👠
Chanclas, botas y escarpín 👡👢
Descalcita por el suelo 👣
Anduviera la infeliz 😔
Apetito nunca tuvo 😶
Acabando de comer 🍽️
Ni gozó salud completa 🤕
Cuando no se hallaba bien 🤒
Se murió del mal de arrugas 😬
Ya encorvada como un tres 🔢
Y jamás volvió a quejarse ❌
Ni de hambre ni de sed 💧
Y esta pobre viejecita 😓
No dejó más que onzas, joyas, tierras, casas 💰🏠
Ocho gatos y un turpial 🐱🐦
Duerma en paz, y Dios permita 🙏
Que logremos disfrutar 😌
Las pobrezas de esa pobre 🏚️
Y morir del mismo mal ⚰️
