La princesa Pyrene

En los días de Noé, y tiempo de dioses y gigantes, su nieto Tubal fue enviado para que gobernara parte de sus tierras. Con el tiempo Tubal convirtió esas tierras en un lugar prospero, donde la gente vivía en paz y feliz. Tubal se sentía muy complacido con su pueblo, y estaba orgullo de su hija Pyrene. Una muchacha de belleza incomparable, y de una personalidad atrayente, le gustaba estar sentada a la orilla del río contemplándolo peinando su hermosa cabellera.

Una de esas tardes la paz de la poblaci√≥n se vio perjudicada por una terrible amenaza, una terrible bestia de forma horrenda y descomunal llamada Geri√≥n llego a las tierras custodiadas por Tubal, Geri√≥n ten√≠a tres cabezas, y estaba al asecho de los pastores, para matar a sus reba√Īos y com√©rselos, y persegu√≠a a las hijas de los pastores. Una vez terminado su terror√≠fico ataque Geri√≥n se percata de la presencia de la princesa Pyrene y de su incomparable belleza, de manera que se propuso que la joven seria solo suya. Cada tarde las tierras de Tubal eran el objeto del ataque de la temible bestia Geri√≥n, no pod√≠an detenerlo menos ahuyentarlo, era un poder que se escapaba de las manos de Tubal, fue tanta la amenaza que terminaron clamando a los dioses por ayuda, pidi√©ndole al gran Zeus que les ayudara contra la terrible amenaza.

Zeus en respuestas a la s√ļplica de Tubal envi√≥ a H√©rcules el hombre m√°s fuerte sobre la tierra, hijo de Zeus, de manera que Tubal respiro tranquilo, porque ten√≠a un poderoso aliado que de seguro podr√≠a con la terrible bestia, tras la llegada de H√©rcules, la gente se llen√≥ de esperanza, y el vio a la princesa Pyrene de manera que quedo cautivado con su incomparable belleza, y en el coraz√≥n de la princesa comenz√≥ a estar H√©rcules, fue amor a primera vista. H√©rcules y Pyrene vivieron su romance con intensidad, cada espacio de aquellas tierras fueron testigos del amor que se profesaban, pero el vil Geri√≥n los persegu√≠a de cerca sin que lo notaran, lleno de ira y de celos. Era tan enorme su frustraci√≥n, que se present√≥ ante el rey eludiendo la guardia para pedirle la mano de la princesa, Tubal que sab√≠a que la bestia pod√≠a entrar y matarlo en cualquier momento, se llen√≥ de temor, no solo eso, sino que la bestia amenazaba con destruir a todos los habitantes de la tierra, le entrego la mano de Pyrene a la terrible bestia, esta se qued√≥ oculta en el palacio, esperando que la princesa Pyrene regresara de su paseo con su amado H√©rcules, para llev√°rsela con √©l. Cuando la princesa llego, Geri√≥n le dijo, hola Pyrene, tu padre me ha dado tu mano as√≠ que tendr√°s que venir conmigo, pero la joven se negaba, hasta que la bestia perdi√≥ la paciencia, cuando Pyrene le dijo con firmeza que nunca seria suya, que su coraz√≥n era de H√©rcules. Dicho esto corri√≥ por los laberintos del palacio, y pudo escapar hasta el monte. La bestia que segu√≠a de cerca a la princesa, sali√≥ del palacio furiosa buscando por todos lados incendiando todo a su paso, entonces al llegar a un pradera, y sin ver a Pyrene, la llamo pero la muchacha estaba escondida dando tiempo que H√©rcules llegara a salvarla, furioso Geri√≥n prendi√≥ fuego al monte, en ese instante llego H√©rcules quien con su fuerza venci√≥ a la terrible bestia. Fue a buscar a su amada pero era muy tarde ella muri√≥ en sus brazos. Triste H√©rcules lloro por su amada construyo la m√°s imponente cordillera en su honor.

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