🐙 El Pulpo Valiente
Todo era alegría y risas en el arrecife de coral del fondo del mar, en el mar de «Quien sabe dónde». 🌊
Todos sus habitantes estaban contentos y alegres celebrando la llegada de Lucía, una hermosa estrella del cielo que se había convertido en fugaz para poder viajar hasta el mar, transformándose después en una bonita y brillante estrella de mar que a todos iluminaba y llenaba de alegría.
Todos estaban contentos y expectantes. Pero los que estaban más felices eran los erizos de mar porque por fin verían a Orlando el pulpo.
Orlando era un pulpo muy especial, porque era un pulpo mimo y sabía disfrazarse de cualquier cosa o animal y era realmente difícil descubrirlo cuando se camuflaba. Pero se había convertido en un divertido juego ser el primero en descubrirlo. 🎭
En un momento de silencio se oyó una voz de origen desconocido:
– Otra vez los engañé. – Dijo Orlando, saliendo del arrecife de coral.
Todos rieron y le pidieron a Orlando jugar al personaje desconocido.
Él cambió rápidamente su forma y les dijo:
– ¿En qué me he convertido?
– ¡En medusa huevo frito! – Gritaron todos. 🍳
– Ja ja ja, sí.
En ese momento sonó un fuerte ruido. Orlando con cara de susto les dijo:
– ¡Escóndanse! ¡Escóndanse!. Esa es la alarma y debemos protegernos. 🚨
Al instante llegaron las medusas huevo frito con los últimos informes de lo que estaba sucediendo en el arrecife.
Se dirigieron a Orlando y le contaron cómo sus primos pulpos que venían a la fiesta de la nueva estrella de mar, habían sido acorralados por los peces Damisela.
– ¡Ajá!. Ya verán…
Todos salieron rápidamente para ayudar a los pulpos en apuros, primos de Orlando.
Durante el camino le preguntaban a Orlando en qué se iba a convertir y él respondía con un:
– Ya lo veréis. – Y una sonrisa pícara. 😏
Cuando llegaron, Orlando se había convertido en serpiente coral negra y amarilla de aspecto realmente temible y les gritó a las damiselas:
– ¿Así que acorralando a los pobres pulpos, eh? 🐍
Las damiselas corrieron asustadas gritando:
– ¡Una coral, una coral!
Cuando los peces Damisela se fueron, los pulpos cabezudos por fin se reunieron con sus amigos mientras les agradecían a Orlando su gran idea de disfrazarse de temible serpiente coral.
De regreso a la fiesta siguieron divirtiéndose y celebrando la llegada de Lucía, que no dejaba de lanzar destellos de alegría. ✨
Orlando el pulpo y sus amigos del arrecife de coral vivieron felices y en armonía, disfrutando de la belleza del mar y de la luz de Lucía, la estrella de mar.
Aprendieron a valorar la amistad, la diversidad, la creatividad y la autoestima, y se convirtieron en ejemplos para todos los habitantes del mar de «Quien sabe dónde».
