El nacimiento del niño Jesús

Nuestra historia comienza con un arcángel, este se llamaba Gabriel y visitó a una mujer llamada María. Él le dijo que llevaría en su vientre al hijo de Dios, al que debía llamar Jesús. Ella estaba desposada de José y antes de que se consumara en matrimonio, logró quedar embarazada por obra del Espíritu Santo.

José preocupado de que la difamaran, quiso abandonarla en secreto pero un ángel apareció en sus sueños para decirle que el hijo que ha engendrado es del Espíritu Santo y que daría un hijo que salvaría al pueblo de sus pecados. Al despertar del sueño, José cumplió la palabra del ángel y tomó a su mujer para cuidarla y conservarla virgen hasta el nacimiento del niño.

Después de 9 meses, en la víspera de Nochebuena, una pareja iba cabalgando camino a Belén. El hombre iba pie y su mujer estaba sentada en un burro, la mujer estaba embaraza y esa noche tendría un hijo al que llamaría Jesús. La pareja eran José y María.

Ellos estaban buscando donde dormir aquella dichosa noche pero nadie podía alojarlos porque todo se encontraba ocupado, entonces un señor de buena voluntad apareció y les dijo para que reposaran en su establo. Ellos aceptaron y al llegar, José preparó una cama a María hecha de paja.

Mientras esto estaba pasando, en el cielo nacía una estrella que iluminaba más que todas: Era la estrella de Belén. En el oriente, tres sabios astrólogos sabían que con el nacimiento de esa estrella vendría un nuevo rey en camino y decidieron encaminarse hacia donde la estrella los guiara. Estos tres sabios llevan el nombre de Baltasar, encarnación de los africanos, Melchor, encarnación de los europeos, y Gaspar, encarnación de los asiáticos: Eran los tres Reyes Magos.

Ellos no eran magos como tales sino que eran sacerdotes babilonios que estudiaban las estrellas en su afán de conseguir a Dios, por eso se les llama también astrólogos. También creían que esa estrella era un cometa y por eso decidieron verificar su existencia junto con la del niño, futuro rey y salvador de pecados.

Finalmente llegan al lugar del pesebre y al ver al niño, el nuevo rey, le hicieron entrega de oro, mirra e incienso. El oro lo entrega Baltasar ya que él considera que Jesús es el “Rey de Reyes”, Gaspar obsequió el incienso porque se trataba del hijo de Dios y a las divinidades se les rendía culto en los altares quemando incienso, y por último Melchor ofreció la mirra porque Jesús era hombre y como tal iba a morir joven, siendo necesaria esa resina para que su madre, la Santa María, pudiera ungir el cuerpo del Señor cuando llegase el momento de su deceso.

El viejo pascuero resultó ser Papá Noel y gracias al nacimiento de Jesús, celebraría cada año entregando regalo a los niños alrededor del mundo. Este era un señor que usaba vestimenta roja, con cinturón y botas negras. También usa un gorrito rojo con una bolita blanca colgando en la punta, gafas y tenía una larga barba blanca.

Y colorín colorado, el cuento ha finalizado.

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