EL COJO Y EL CIEGO – Fábula infantil

Fábula de Esopo – Fábula con moraleja

Fábulas de Esopo

Un cojo y un ciego llegaron a la orilla de un rio que forzosamente tenian que cruzar; pues, careciendo de puente, no les quedaba otro remedio. Ante esta dificultad inesperada, el cojo dijo a su compañero. 

-Aquí hay un vado bastante bueno, más, a decir verdad, mis piernas no me permiten cruzarlo. 

-Yo pasaría si pudiese ver, pero como me falta la vista temo resbalar y ahogarme en él. ¡Qué podemos hacer, Dios mío, qué hacer! -dijeron casi a coro. 

Al momento el cojo, reaccionando, agregó:

-¡Tengo una magnífica idea! Verás, tus piernas serán mi sostén y mi vista, nuestra guía. Ayudándonos mutuamente pasaremos sin dificultad a la otra orilla.

En efecto, el cojo se acomodó lo mejor que pudo sobre los hombros del ciego y así ambos alcanzaron felices y seguros la otra ribera, llegando a la ciudad antes del tiempo calculado. 

Refrán

Tras la conducta de cada uno depende el destino de todos.

Alejandro Magno

🎓 Guía Didáctica para Padres y Educadores Cómo usar este cuento para trabajar la inclusión y el trabajo en equipo

Esta fábula es una joya para enseñar que todos tenemos limitaciones, pero también talentos únicos. En lugar de centrarse en lo que les faltaba (la vista o el movimiento), los protagonistas se centraron en lo que podían aportar. Utilice esta historia para explicar a los niños el concepto de sinergia: cuando nos unimos, somos más fuertes que la suma de las partes. Es una herramienta perfecta para hablar sobre la diversidad funcional y cómo pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino de inteligencia.

🌟 3 Lecciones clave para los niños

🧩 El puzzle perfecto: Todos somos piezas diferentes. Lo que tú no sabes hacer, seguro que tu amigo sí sabe. ¡Juntos completáis el puzzle!
🚀 La unión hace la fuerza: Solos no podían cruzar el río, pero juntos lo lograron sin mojarse. Tener amigos te ayuda a llegar más lejos.
💡 Mira lo que SÍ tienes: No te quejes de lo que te falta. Usa lo que tienes (como los ojos del cojo o las piernas del ciego) para solucionar el problema.

💬 3 Preguntas para conversar juntos

  • ¿Por qué crees que el ciego aceptó llevar al cojo sobre sus hombros? ¿Tuvo miedo?
  • ¿Hay algo que a ti te cueste mucho hacer y que un amigo o papá te ayude a conseguir?
  • Si tú fueras el cojo, ¿cómo le habrías dado las instrucciones al ciego para no tropezar?

✨ Propuesta práctica: «El Equipo Ciego»

Haced un circuito de obstáculos en el salón con cojines. Uno se tapa los ojos (el ciego) y el otro (el guía) tiene que dirigirle solo con la voz («paso a la derecha», «levanta el pie»). Luego cambiad los roles. Al terminar, hablad sobre qué se siente al tener que confiar ciegamente en el otro. ¡Es muy divertido!

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