La bella y la bestia

Había una vez un mercader adinerado que tenía tres hermosas hijas, pero la más joven tenía una belleza especial, además de su belleza, era amable y cordial con todos, nada parecida a sus altivas hermanas, sucedió de repente que el mercader perdió todo lo que poseía, tuvo que trasladarse fuera de la ciudad a labrar la tierra, sus hermanas se negaron, pero Bella así se llamaba la menor enfrento su situación, pensando llorando no lograre nada trabajando sí. Se dedicó a hacer todo en su casa, incluso atendía a sus insoportables hermanas.

Un día el mercader se enteró que había llegado un barco que traía mercancías que eran suyas, fue por ellas pero su negocio no prospero regreso igual de pobre. En el camino de regreso una gran tormenta se desato, empujándolo a lo más profundo del bosque. Muerto de frio y con lobos aullando a sus espaldas vio una luz proveniente de un castillo. Entro al castillo no vio a nadie, pero había comida, calor, tomo una siesta en el aposento y se dispuso en la mañana a salir pasando por el jardín vio unas flores hermosas y tomo una para su hija Bella.

Una voz grave le dijo, así pagas mi hospitalidad, te perdonare la vida, a cambio me darás una de tus hijas. El mercader regreso contándoles a sus hijas lo sucedido. Al instante Bella se ofreció para ir al castillo.

Cuando llego al castillo quedo asombrada con su esplendor, y ya tenía listo su aposento. Bestia le dijo si quieres algo solo tienes que pedirlo, ella que estaba muy triste de tener que separarse de su padre fue objeto de la amabilidad y las atenciones de Bestia, y a pesar de los temores noto las cualidades de Bestia, y se dio cuenta de su bondad.

Con el tiempo sintió mucho afecto por la Bestia. Valoro sus esfuerzos por complacerla, hasta que un día la bestia le pidió que fuera su esposa. A lo que ella le dijo, que a pesar de ser tan bueno y amable no podía casarse. Y así continuo por días.

Bella extrañando a su padre le pidió que le dejara verlo, ya que estaba muy enfermo. La bestia no puso ninguna objeción solo le pidió que volviera lo más pronto posible sino quería encontrarlo muerto de tristeza. Ella le dijo no dejare que mueras volveré en ocho días. Ya tenía todo listo para regresar cuando soñó que la bestia había caído medio muerta en el jardín, temiendo que algo le hubiese sucedido a la bestia, se apresuró al castillo donde lo encontró agonizando en el jardín víctima de un viejo hechizo. Despidiéndose la bestia le dijo dejo este mundo en paz porque mis ojos tienen la dicha de verte por última vez. Ella sintiendo que lo quería más que nunca le dijo a la bestia, no puedes morir aun porque seré tu esposa. El tiempo que paso lejos de él le mostro que lo amaba, y que no podía vivir sin él, fue así como se dieron un beso, entonces una luz ilumino el castillo, sonaron las campanas y la bestia se fue convirtiendo en un apuesto príncipe, y le dijo gracias has roto el hechizo que me ataba, un hada me condeno pero tu amor me ha salvado dijo la bestia.

Envuelto en júbilo el apuesto príncipe se casó con ella, y el castillo de la bestia se llenó de alegría como nunca antes, entre colores y fuegos artificiales se celebró la boda más fastuosa que reino alguno podía tener, y fueron muy felices por siempre.

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