La abeja feliz

Érase una vez una colmena, donde todas sus habitantes trabajan laboriosamente para mejorar su productividad, y satisfacer la demanda de miel de su colmena que cada vez más crecía en habitantes, eran muy eficientes, y su líder la reina muy amable, aunque un poco estricta. Un día desafortunado la reina enfermó y murió prematuramente, la incertidumbre invadió la colmena, las abejas se preguntaban qué será de nosotras, sin la guía de nuestra amada reina que hemos de hacer, mirando la situación la madre de la fallecida reina llamó a la calma, pidiendo a las abejas que no detuvieran sus actividades que pronto la cuestión sería subsanada, la reina tenía tres hijas, una de ellas sería su sucesora, y de nuevo la colmena tendría la tranquilidad de tener una líder, pero antes tenían que pasar una prueba, la que mejor se desempeñará seria la sucesora.

Así que mandó a su primera nieta a recolectar miel para ver cómo se desempeñaba, de manera que previsiva ese era su nombre salió a recolectar miel, antes de salir estaba pensando en encontrar flores llenas de néctar y la ansiedad la estaba matando, estaba pensando cuando fuera la reina, y en la cantidad de néctar recogido, así que trabajó sin descanso, llena de ansiedad y muy desesperada por regresar sin fijarse en su entorno, junto todo lo que pudo y regresó a la colmena.

De manera que salió la segunda nieta,  su nombre era felicidad, ella vivía siempre en el momento presente, estaba esperando para salir a trabajar, mientras esperaba comentaba las cosas interesantes con todos, hablaba con su abuela, una vez salió, encontró unas hermosas flores, se quedó admirada con esa belleza, y disfruto la experiencia, no ignoraba a nadie, cuando veía a sus compañeras se fijaba en su manera de trabajar, copiando su ejemplo en tiempo real, usaba todos sus sentidos, y le pareció cada experiencia un completo placer, de manera que avanzaba en el trabajo casi sin notarlo, vio muchos jardines cada uno con su belleza particular, hasta que noto que su saco pesaba muchos kilos y regreso a la colmena, feliz como su nombre.

Perecita así se llamaba la tercera nieta, se vio obligada a salir de la colmena, antes de salir discutió con su abuela pues no deseaba salir, decía que si todo funcionaba para que cambiar, vivía pensando en que el pasado todo estaba bien, y que los cambios eran para peor, de modo que salió regateando y añorando su colmena, la cama, y el juego de sus compañeras, de modo que con estos pensamientos, vivía en el instante pasado muy triste se puso, queriendo regresar corriendo a su colmena, de modo que solo cargo un poquito de material, y regreso casi que corriendo a su colmena, el peso de su pasado le impedía rendir más en su labor, tampoco hizo nuevas amistades porque estaba demasiado triste pensando en lo que dejaba atrás para hacer nuevos amigos,  de modo que llegó a la colmena, y así concluyo la prueba.

La sabia abeja, abuela de las niñas las junto a las tres y les pregunto qué le había parecido el trabajo, previsiva le recordó que fue la más rápida en ejecutar la tarea, y adelantándose al veredicto exigió ser reina, feliz le dijo lo mucho que aprendió y describió su placentera experiencia, perecita solo se quejó que tuvo que dejar a sus compañeras para ir al campo.

De modo que después de escuchar atentamente la suerte estaba echada, feliz fue la elegida, porque era la que estaba más consciente de sus compañeras, y disfrutaba el momento presente.

 

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