Cuento tradicional Mexicano – Leyendas Mexicanas
🦇 El Murciélago Presumido
Leyenda tradicional de MéxicoHace mucho, pero que mucho tiempo el murciélago fue el ave más bella de toda la Creación. El murciélago en aquellos tiempos era tal y como lo conocemos hoy, y se llamaba Biguidibela, que significa mariposa desnuda.
Un día que tenía mucho frío subió volando al cielo y le pidió al Creador Tótec tener plumas, porque había visto que otros animales que volaban las tenían y parecían realmente calentitas y algunas además eran de vivos y bonitos colores.
Así lo hizo el murciélago, pero solamente se las pedía a las aves que tenían plumajes más vistosos y coloridos.
Cuando terminó su recorrido, el murciélago había recopilado las plumas más bellas y las plumas que cubrían su cuerpo eran realmente majestuosas.
Consciente de su belleza, volaba y volaba mostrando orgulloso a todos los pájaros su magnífico plumaje. Vanidoso, por su nuevo aspecto, agitaba sus alas ahora emplumadas, aleteando feliz. Era tal su belleza que cuando volaba con rapidez a su paso se formaba el arco iris, como un eco de su vuelo. Era todo belleza.
Pero era tanto su orgullo que la soberbia lo transformó en un ser cada vez más ofensivo para con las aves. Con su continuo pavoneo, hacía sentirse chiquitos a cuantos estaban a su lado, sin importarle las cualidades que ellos tuvieran. Hasta al colibrí le reprochaba no llegar a ser dueño de una décima parte de su belleza.
Cuando el Creador vio que el murciélago no se contentaba con disfrutar de sus nuevas plumas, sino que las usaba para humillar a los demás, le pidió que subiera al cielo, donde también se pavoneó y aleteó feliz. Aleteó y aleteó mientras sus plumas se desprendían una a una, descubriéndose de nuevo desnudo como al principio.
Durante todo el día llovieron plumas del cielo, y desde entonces nuestro murciélago ha permanecido desnudo, retirándose a vivir en lo más profundo de las cuevas olvidando incluso su sentido de la vista, para no tener que recordar todos los colores que una vez tuvo y perdió por arrogancia y vanidad.
🧑🏫 Conclusión para padres y educadores
Esta leyenda mexicana nos ofrece una poderosa metáfora sobre la vanidad y la gratitud. El murciélago, al recibir dones de los demás (las plumas de las aves), olvida su origen y se vuelve arrogante. Es una historia ideal para enseñar que lo que tenemos a menudo es gracias a la ayuda de otros, y que humillar a los demás por sentirnos superiores solo nos lleva a la soledad (la cueva oscura).
🌟 5 Lecciones que nos enseña el Murciélago
- No presumas de lo que tienes, especialmente si te lo han regalado.
- La verdadera belleza está en ser amable, no en cómo te vistes.
- Si eres orgulloso y tratas mal a otros, puedes quedarte solo.
- Hay que dar las gracias a quienes nos ayudan (como las aves ayudaron al murciélago).
- Todos somos diferentes y especiales, ¡con plumas o sin ellas!

